"El flaco le gritaba (a Leda) `me la vas a pagar h´p; te vas a c´"
"En Robles, cuando bajo, también lo hacen Esteban y Lucrecia. Ella la empuja a la chica y ésta se quiere sacar la rejilla de la boca. Quedate quieta le dijo Esteban. Lucrecia la empujó y la tiró de rodillas. Esteban le pone otra vez la rejilla y la sujeta de atrás y le agarra del cuello. Alguien le pega en la nariz. Ahí, Lucrecia le mete aquí (cuello) un cuchillo. Así de grande era la hoja. La sangre le manchó un poco la ropa al flaco.
Les dije vamos, vamos. Esteban la tenía de atrás. Creo que ya estaba muerta.
El flaco gritaba me la vas a pagar hija de p….Te vas a c… Y de la nada -dice- empezó a querer devolver. No sé qué le pasó.
La Lucrecia dijo vamos, vamos. Quiero abrir la puerta nos ordena tirarla más allá del camino. Entre los tres la movimos un poco. Era pesada.
Me metí primero dentro del auto. Esteban estaba meta cortar ramas para taparla a la chica.
Subimos y fuimos hacia Guillermo (en el Mishqui Mayu). En la ruta, Lucrecia le dijo seguí nomás gordo. En el camino, Lucrecia tiró el cuchillo.
Cuando llegamos al Mishqui, el flaco empezó a llorar. La Lucrecia le dijo ya está, quedate tranquilo. Nadie te va molestar más. Decí que tengo agallas para hacer esto. El flaco le dijo, gracias, muchas gracias.
Ahí uno de ellos dijo tengo ganas de volver y echarle nafta al cuerpo. Creo fue Lucrecia.
Les dije vamos, vamos. Esteban la tenía de atrás. Creo que ya estaba muerta.
El flaco gritaba me la vas a pagar hija de p….Te vas a c… Y de la nada -dice- empezó a querer devolver. No sé qué le pasó.
La Lucrecia dijo vamos, vamos. Quiero abrir la puerta nos ordena tirarla más allá del camino. Entre los tres la movimos un poco. Era pesada.
Me metí primero dentro del auto. Esteban estaba meta cortar ramas para taparla a la chica.
Subimos y fuimos hacia Guillermo (en el Mishqui Mayu). En la ruta, Lucrecia le dijo seguí nomás gordo. En el camino, Lucrecia tiró el cuchillo.
Cuando llegamos al Mishqui, el flaco empezó a llorar. La Lucrecia le dijo ya está, quedate tranquilo. Nadie te va molestar más. Decí que tengo agallas para hacer esto. El flaco le dijo, gracias, muchas gracias.
Ahí uno de ellos dijo tengo ganas de volver y echarle nafta al cuerpo. Creo fue Lucrecia.